• Jorge Núñez

Fernando del Paso cumple hoy 81 años


El escritor y artista plástico Fernando del Paso cumple hoy 1 de abril 81 años, una

de las voces fundamentales de la literatura mexicana y universal contemporáneas.

 “Trabajé una buena cantidad de años con toda dedicación y

conciencia en mi obra, queriendo que fuera prominente y

destacada”, señaló en entrevista

 Este mes de abril recibirá en España el Premio de Literatura

en Lengua Castellana Miguel de Cervantes

Novelista, ensayista, dramaturgo, poeta, dibujante y pintor, Fernando

del Paso cumple este viernes 1 de abril 81 años. “Yo trabajé una

buena cantidad de años con toda dedicación y conciencia en mi obra,

queriendo que fuera prominente y destacada, y ahora parece así fue,

entonces estoy muy halagado y muy satisfecho. Saludo a mis lectores,

les agradezco su dedicación y su entusiasmo, y a ver si puedo volver

otra vez volver a escribir; 81 son muchos años, parecen 200, expresó

el autor de Noticias del Imprerio en entrevista vía telefónica con la

Secretaría de Cultura desde su casa en Guadalajara, donde hoy

celebrará con su familia.

Fernando del Paso nació el 1 de abril de 1935 en la Ciudad de

México. Aunque en un inicio quiso ser médico, su aversión por la

sangre lo llevó a estudiar economía y literatura en la Universidad

Nacional Autónoma de México. Paralelo a la escritura, sus trabajos

han sido de publicista, productor de programas así como traductor y

locutor en la BBC de Londres y en Radio France International, y

diplomático en Francia. En noviembre pasado le fue conferido el

Premio de Literatura en Lengua Castellana Miguel de Cervantes, y lo

recibirá el mes de abril de este año.

Fernando Del Pasó vivió durante 14 años en Londres; en 1985

cambió de residencia a París, en donde continuó como locutor,

además de ser consejero cultural de la Embajada de México en París

y cónsul general de México en Francia. En México ha sido también

académico.

Reconocido como uno los escritores mexicanos más

importantes, ha producido casi una veintena de libros, pero destacan

sobre todos sus tres grandes novelas: José Trigo (1966), Palinuro de

México (1977) y Noticias del Imperio (1987), que lo colocan como uno

de los narradores fundamentales en Latinoamérica. Y con su novela

policiaca Linda 67. Historia de un crimen (1995) también logró

destacar en un género literario que no había explorado antes.

Su vocación literaria la descubrió cuando tenía 10 años de edad,

y comenzó a hacer varias lecturas sin interrupción. “La vocación se

manifestó con un poema a mi madre y desde entonces, la literatura ha

sido para mí más importante que el dibujo y la pintura. La música no

se me ha dado”, dijo en su momento en otra entrevista.

Desde que era un niño mostró interés por el dibujo y la pintura,

pero no logró el éxito que esperaba, no obstante, no se dio por

vencido y continuo con el dibujo como complemento de su escritura.

Para Fernando del Paso, escribir es un acto de soledad y

angustia; dibujar, un tiempo de placidez. Zurdo para dibujar y diestro

para escribir, Del Paso comenzó a hacer garabatos y dibujos a pluma,

que ha expuesto en galerías de distintas regiones del mundo.

Autor también de poesía, teatro, cuentos y ensayos, este

prolífico escritor ha sido reconocido, premiado y homenajeado por sus

novelas en las que las raíces más sólidas de la ficción son los hechos

históricos, para él “la literatura es una recreación de la vida y en este

país no sólo puede significar la recreación, sino también, la libertad y

la esperanza”.

Hugo Gutiérrez Vega se refería a Fernando del Paso como “una

de las voces fundamentales de la literatura mexicana y universal

contemporáneas, las tres grandes novelas José Trigo,

ferrocarriles; Palinuro de México, guerra cristera; Noticias del Imperio,

la aventura de Maximiliano y Carlota, el triunfo de la Reforma. Esas

tres novelas son verdaderamente ejemplares, como diría Cervantes,

ejemplares en todos sentidos, pues además de su perfección formal,

recogen momentos fundamentales de la vida de México y de su clima

espiritual”.

En 1966, Fernando del Paso recibió el Premio Xavier Villaurrutia

por su primera novela, José Trigo, que discurre sobre la huelga de los

ferrocarrileros de 1958-1959, pero que sobre todo es un vasto

homenaje al lenguaje popular y los juegos de palabras, una narración

circular que permite al lector iniciar sin seguir un orden cronológico.

Casi una década después publicó Palinuro de México, que le

valió el Premio Internacional Rómulo Gallegos y el Premio a la Mejor

Novela Extranjera publicada en Francia. Una historia que versa sobre

los sucesos del Movimiento Estudiantil de 1968 y la actitud irreverente

de los jóvenes de aquella época.

Traducida al francés, de Palinuro de México, la crítica francesa

dijo: “Los Ulises de Homero y James Joyce son como parientes

cercanos de este inmenso poema sobre el amor, la muerte y el cuerpo

humano”. Del Paso ha reconocido en ella a su novela favorita por un

alto contenido autobiográfico pero advierte: “Yo no soy Palinuro, es el

personaje que quise ser y los demás creían que era pero nunca pude

ser, aunque quise”.

Publicada en 1988 Noticias del Imperio, es considerada como

una brillante novela histórica de América Latina y la mejor novela

mexicana del siglo XX, la historia narra la trágica aventura de

Maximiliano y Carlota de Habsburgo en México, pero más el

melodrama personal de Maximiliano, Carlota y Juárez, la novela es en

el fondo, el melodrama histórico de Francia y México.

Durante 10 años, Fernando del Paso, investigó informes,

documentos cartas y obras en varios idiomas para poder armar la

novela más certera sobre el segundo imperio mexicano.

En un país de pocos lectores, Noticias del Imperio, con sus

casi 700 páginas, se convirtió en el libro más solicitado en los

anaqueles de las librerías en el año de su publicación.

Ahora recuerda cómo trabajo en esa novela: “Buena parte de

Noticias del Imperio la escribí en México. Yo solía despertarme a las 5

de la mañana, y ponerme a trabajar muy a gusto. Me echaba agua en

la cara, me tomaba una tasa de café con pan, y me ponía a trabajar,

de 5 a 8 o 9 de la mañana, después cerca de las 10 desayunaba un

poco más fuerte y me seguía trabajando. Y cuándo dirigía la Biblioteca

Iberoamericana Octavio Paz de la Universidad de Guadalajara me iba

a trabajar y en las tardes y noches leía, si me transportaba en

camiones me ponía a leer.

“Ahora ya no puedo hacer eso, me despierto y me vuelvo a

dormir. Paso la mayor parte del tiempo en la cama porque no puedo

coordinar bien, no puedo caminar, lo único que leo son los periódicos”,

relata el escritor.

Durante el homenaje que se le hiciera hace un año a Fernando

del Paso, como motivo de su 80 aniversario, el titular de la Secretaria

de Cultura, Rafael Tovar y de Teresa, recordó los años que ambos

compartieron en París como diplomáticos y sus intercambios literarios

mientras Del Paso escribía Noticias del Imperio:

“Entre los textos maravillosos que compartíamos, apareció como

un Sol la que es, para mí, una de las novelas supremas de las letras

mexicanas: Noticias del Imperio. El libro avivó nuestras

conversaciones sobre la historia europea del siglo XIX y sobre los

textos básicos de esos años (…)

“La pasión que siento por este libro data del primer momento en

que Fernando del Paso me tanteó para ver si en verdad el tema me

interesaba, y me leyó el primer capítulo. Pasaron los meses y una

mañana entró a mi oficina y me dijo: ‘Rafa, te quiero leer algo’, y

empezó: ‘Yo soy María Carlota Amelia Victoria Clementina Leopoldina,

Princesa de la Nada y del Vacío, Soberana de la Espuma y de los

Sueños, Reina de la Quimera y del Olvido, Emperatriz de la Mentira:

hoy vino el mensajero a traerme Noticias del Imperio, y me dijo que

Carlos Lindbergh está cruzando el Atlántico en un pájaro de acero

para llevarme de regreso a México’.

“Eran las últimas palabras del último capítulo de la novela y me

dijo: ‘Ayer la terminé’. Fue un momento inolvidable: no pude decir ni

una palabra y sólo me acerqué a darle el más fraternal de los

abrazos”, relató Rafael Tovar y de Teresa.

Sobre Fernando del Paso, Adolfo Castañón aseguró que es “un

enorme creador de las letras, de mundos imaginarios y reales, lo cual

hace a partir de una conciencia y dimensión ética, porque es una voz

que conoce la historia y la profundidad de lo que está detrás de la

lengua y el silencio”.

Elena Poniatowska, que al igual que Del Paso ha obtenido el

Premio Cervantes, afirma que es “un gran escritor, es un escritor que

busca muchas palabras parecidas, hace una enumeración de

palabras, porque pone niño, infante, criatura, en fin, yo leí

verdaderamente deslumbrada su primer libro que se llamó José Trigo”.

La Ciudad de México es protagonista central de sus principales

novelas, pero este viajero también exploró y detalló en una historia

policiaca la ciudad de San Francisco. En Linda 67. Historia de un

crimen exploró un género por el que se sentía atraído:

“Bueno esa novela responde a un reto. Hace mucho años a

Álvaro Mutis yo conversábamos sobre la colección El Séptimo Circulo,

en novela policial, editada por Jorge Luis Borges y Bioy Cazares. Y un

día le dije que me gustaría mucho escribir una novela de esa clase y

él me contesto: Pues no podrás hacerlo porque para eso se necesita

una vocación especial. Veinte o treinta años después, quise ver si

podría hacerlo, y se logró”, narró en la entrevista.

Del Paso ha sido un viajero que desde niño, cuando comenzó a

leer a Emilio Salgari y a Julio Verne, el viaje se convirtió en una gran

ilusión. “He logrado a lo largo de mi vida viajar y vivir en varios países,

son ilusiones que he conseguido satisfacer”, refirió.

Hace unas semanas, la primera obra del poeta Fernando del

Paso, Sonetos del amor y de lo diario, publicada en 1958, fue

reeditada por El Colegio Nacional en formato de libro-objeto, pues

incluye una pieza plástica del escritor.

Los versos de Sonetos del amor y de lo diario se dieron conocer

cuando Fernando del Paso tenía 23 años y destacan por su sentido

del humor, el ejercicio crítico y el manejo del erotismo.

En poesía ha publicado también De la A a la Z (1988),

Paleta de diez colores (1990), Castillos en el aire (2002) y PoeMar

(2004). Y de sus ensayos destacan: Memoria y olvido, vida de Juan

José Arreola (1994); en 1999 la UNAM publico sus Cuentos dispersos.

El autor de las obras de teatro En teatro La loca de Miramar

(1988) Palinuro en la escalera (1992) y La muerte se va a Granada,

(1998) --obra de teatro en verso sobre Federico García Lorca--

reconoce su alegría ante el entusiasmo de la crítica y el

reconocimiento de los lectores por su obra. “Yo trabajé una buena

cantidad de años con toda dedicación y conciencia en mi obra,

queriendo que fuera prominente y destacada, y ahora parece así fue,

entonces estoy muy halagado y muy satisfecho”, señaló.

Al platicar que harán mañana para celebrar su cumpleaños,

Fernando del Paso compartió: “Están aquí mi hija Adriana, mi hijo

Alejandro, mi esposa Socorro, con ellos y con mi yerno Arturo, vamos

a festejar, a comprar comida de la India que nos gusta a todos, en

Londres aprendimos a comerla, hay extraños puentes entre la cocina

de la India y la cocina mexicana, y a tomar una copa o dos copas, eso

es lo que vamos a hacer”.

“Del Paso es, sin duda, un autor que se desborda. Podría uno

entretenerse en sus tres novelones; o empezar a frecuentarlo por

aquello que escribió luego de su jubilación como gran novelista,

incluida la pieza Linda 67, sus poemas adultos e infantiles, el ensayo

literario e histórico o su dibujos. Si fuera un parque de atracciones,

diríamos que cuenta con tres grandes espectáculos (enormes

montañas rusas, a lo Tolstoi o Dostoievski) y luego algunas secciones

menores que tienen no obstantes, el sello maestro de su escritura”,

escribió Alejandro Toledo, compilador de el libro El imperio de la

voces: Fernando del paso ante la crítica (Era, 1997).

Fernando del Paso es miembro honorario del Consejo Nacional

del Seminario de Cultura Mexicana, asimismo, es miembro del

Sistema Nacional de Creadores de Arte, como creador emérito, desde

1993 y miembro de El Colegio Nacional desde 1996. Esta ardua labor

le trajo como resultado el apoyo de distintas instituciones al ser

becario en éstas, por ejemplo: fue Becario del Centro Mexicano de

Escritores, 1965; de la Fundación Ford, 1969 y 1970, y de la

Fundación Guggenheim, 1971 y 1981. Ingresó a la Academia como

miembro correspondiente en Guadalajara en 2006.

Ha recibido otros premios y galardones además del Premio

Xavier Villaurrutia, como el Premio Internacional de Novela Rómulo

Gallegos 1982 por Palinuro de México; Premio Medicis 1985-1986 a la

Mejor Novela Extranjera publicada en Francia; Premio Radio Nacional

de España 1986 al mejor programa en español de carácter literario por

Carta a Juan Rulfo; Premio Mazatlán de Literatura 1988 por Noticias

del imperio; Premio Nacional de Letras y Artes 1990; Premio Nacional

de Ciencias y Artes en 1991; Premio de Literatura del Parlamento

Cultural de Mercosur, 2005; Premio Ciudad de México, 2005; Premio

FIL de Literatura 2007. En 2015 fue galardonado con el Premio de

Literatura en Lengua Castellana Miguel de Cervantes.

PJT


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