• Jorge Núñez

Innovar es cambiar có​mo la gente piensa y se comporta: Emilio Sacristán


​Ciclo Encuentro con los Premios Nacionales  El Premio Nacional de Ciencias 2017​aseguró ​que la regla de oro de la innovación es no darse por vencido​ La innovación no es la tecnología, “la innovación es poder lograr cambiar como la gente se comporta y como la gente piensa”, aseguró el galardonado con el Premio Nacional en Ciencias 2017, Emilio Sacristán Rock. En la quinta conferencia del ciclo Encuentro con los Premios Nacionales, reconocimiento que el investigador e inventor obtuvo en el campo de Tecnología, Innovación y Diseño, advirtió que la tecnología es una herramienta, un detalle técnico que ayuda a provocar la innovación que, en el ámbito de la salud, debe servir para cambiar el tratamiento de los pacientes. Durante la charla, realizada en el Palacio de Bellas Artes titulada ¿Quieres innovar?, Sacristán Rock señaló que tras descubrir en sus estudios de posgrado que como ingeniero podía provocar un impacto en la vida de los pacientes, “se volvió una adicción, es decir ya nunca quise hacer otra cosa más que inventar cosas, tuve la fortuna de estar en un lugar donde pude hacer esto”.

Con 22 patentes internacionales, el ahora Premio Nacional de Ciencias invitó a los interesados en innovar a arriesgarse, es duro y difícil pero dijo, también divertido y satisfactorio, por lo que vale la pena. Sacristán Rock hizo un breve recorrido por algunos de sus inventos como el corazón artificial, proyecto que tuvo un costo de 15 millones de dólares y en el que participaron 65 especialistas de 10 universidades diferentes.

Sin embargo, recordó que su primer invento fue el espectómetro de impedancia gástrica que mide la condición de la mucosa intestinal en pacientes en estado crítico, en los cuales se corta el flujo sanguíneo, lo que genera una especie de agujero por donde las bacterias intestinales ingresan al flujo sanguíneo y contaminan otros órganos. Ahora, trabaja en el desarrollo de un estimulador magnético que ayudará a reducir el daño durante un accidente cerebral, a través de toques eléctricos en el nervio facial que regula la apertura y clausura de las arterias cerebrales. Este nuevo dispositivo, explicó, recupera el flujo sanguíneo al cerebro con una sola estimulación, lo que puede salvar una gran parte del cerebro que en un infarto, a las ocho horas de ocurrido, sufre daños irreversibles. El estimulador magnético, que es el proyecto más innovador y radical que ha hecho Sacristán Rock, ya fue aprobado por las autoridades de Estados Unidos para su uso humanitario y tiene permiso para comenzar su comercialización. El investigador e inventor destacó que en México se hace un trabajo extraordinario, original y de alto nivel en los laboratorios, pero el reto es lograr que estos desarrollos se trasladen para beneficio de los pacientes. Lo más difícil, dijo, es comercializar los inventos, porque en nuestro país aún se tiene la idea de que la tecnología es algo que se importa, no algo que se inventa. Adicionalmente, entre más innovadora es una idea, más salvaje y miserable es la respuesta, ya que la sociedad prefiere mantener el statu quo. Y aunque las mejores ideas salen del ingenio, Sacristán Rock advirtió que el inventor debe salir y convencer al mundo y sobre todo, pensar en grande sus proyectos, para así atraer dinero y los mejores talentos. Indicó que a pesar de que mil cosas pueden salir mal, la regla de oro de la innovación es no darse por vencido. El galardonado con el Premio Nacional de Ciencias 2017 recordó que para apoyar a todos los emprendedores interesados en el campo de la salud existe el Centro Nacional de Investigación en Imagenología e Instrumentación Médica, del cual es fundador y director.

Y es que, dijo, en México aún se requieren mecanismos para la transferencia de tecnología y fomentar la colaboración entre médicos, ingenieros, empresarios, inversionistas y las autoridades sanitarias, para que las investigaciones se conviertan en desarrollos que beneficien a los pacientes. Luis Arturo Godínez, director del Sistema Nacional de Investigadores del Conacyt, apuntó que Sacristán Rock es uno de los miembros más distinguidos de ese sistema, por su producción académica sobresaliente y sus originales aproximaciones para la solución de diversos problemas. Aseguró que se trata de un verdadero garbanzo de a libra, pues Sacristán Rock es un coctel de liderazgo, visión y talento que ha liderado el desarrollo de la investigación tecnológica en México.


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