
Demonios Ocultos
Tu rostro de niña se transforma. Los recuerdos te ahogan. La maldad de aquel apagó tus deseos de vivir, borró tu ilusión por sonreír.
Tus hermosos ojos lloran constantemente. Los demonios te poseen, te han robado el alma—no eres dueña de ti.
Nadie te creyó.
¿Qué daría por arrancar de tus adentros aquellos demonios ajenos para que recuperes tu esencia robada?
Fotografía y texto: Jorge Núñez
jorgenunez.net