
La Casa y la Niña
En esta casa vivió la niña. Era feliz: cantaba, bailaba, se columpiaba en mis ramas.
Se marchó sin decirme nada. Desapareció un día en aquel carruaje de metal que sin bestias rodaba.
Oh, hermano tiempo, permíteme verla una vez más, antes que el invierno doble para siempre mis cansadas ramas.
Fotografía y texto: Jorge Núñez