
Lago de Reyes
La niebla busca encontrarse con sus antepasados. Se desliza sigilosa, susurra secretos guardados en sus brumas.
Las partículas tóxicas la detienen—guardianes indeseables de un tiempo olvidado.
Tus aguas se extinguen lentamente. Aguas de antiguas batallas, de mercadeo en días de bonanza. Lago de Reyes te nombraron.
Las olas arrastran la memoria de los caídos. El viento susurra sus lamentos.
Testigo del destino, sostienes en tu profundidad las raíces del pasado.
Fotografía y texto: Jorge Núñez
jorgenunez.net