
Escuela de Danza de la Ciudad de México celebró el talento de sus nuevas generaciones con una gala que unió la danza tradicional, clásica y contemporánea .
Fotografías/ Secretaría de Cultura
● Estudiantes de las distintas especialidades de la institución compartieron el resultado de su formación durante el ciclo escolar en el escenario del Teatro de la Ciudad Esperanza Iris
● Con más de ocho décadas de trayectoria, la Escuela de Danza de la Ciudad de México reafirmó su compromiso con la formación de nuevas generaciones de bailarinas y bailarines
La noche de este viernes 10 de julio, el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris se llenó de color las y los estudiantes de la Escuela de Danza de la Ciudad de México, perteneciente a la Secretaría de Cultura capitalina, en su función de graduación.
La gala reunió el trabajo artístico desarrollado durante el ciclo escolar y celebró el egreso de siete estudiantes, reafirmando la vocación formativa de una de las escuelas de danza con mayor historia en la capital del país.
Natalia Mariel Ventura, titular de la Jefatura de Unidad Departamental de la Escuela de Danza de la Ciudad de México, destacó que la graduación representa el inicio de una nueva etapa para las y los egresados, quienes durante su formación comprendieron que la danza no sólo implica el aprendizaje de una técnica, sino también la responsabilidad de preservar y compartir el patrimonio cultural del país.
“Hoy no sólo despedimos a una generación; celebramos el nacimiento de nuevos guardianes de nuestra cultura. Durante su paso por esta escuela aprendieron mucho más que pasos y coreografías: comprendieron que la danza es la memoria viva de nuestro pueblo, la voz de quienes somos y el orgullo de nuestras raíces. Nunca pierdan la humildad para seguir aprendiendo ni el orgullo de representar la riqueza cultural de nuestro país”, subrayó.
Por su parte, Mónica Valle Yepes, directora académica del Centro Cultural Ollin Yoliztli, señaló que la formación artística exige disciplina, constancia y compromiso, valores que las y los estudiantes demostraron a lo largo de su trayectoria escolar. Además, reconoció el acompañamiento de las familias y la labor del cuerpo docente por brindar una formación que trasciende la técnica para convertir el arte en una forma de vida.
“Hoy es un momento muy especial porque se cierra un ciclo lleno de esfuerzo, dedicación y sueños compartidos. Cada paso que dieron, cada movimiento y cada gesto fue un reflejo de su determinación por alcanzar sus metas. La danza es un camino exigente, pero ustedes demostraron que con disciplina y corazón nada es imposible. Que su arte siga inspirando al mundo y que la danza siga siendo siempre su voz”, compartió.
La presentación ofreció un recorrido por distintos lenguajes escénicos que reflejaron la diversidad de la formación impartida en la escuela.

